El amistoso en India que nunca se jugó y, al parecer, nunca se jugará se transformó en un dolor de cabeza para la Selección Argentina. Y más tras la revelación de Ricardo Roa en Clarín, que informó que el gobierno de Kerala ya le había adelantado 14,5 millones de dólares a Claudio Chiqui Tapia y compañía, aunque en realidad el depósito entró a las cuentas de TourProdEnterLCC, la investigada empresa que maneja el empresario Javier Faroni y que se encarga de administrar el dinero que ingresa desde el exterior a las arcas de la Asociación del Fútbol Argentino.
El partido en la ciudad del sur de India estaba pactado inicialmente para jugarse en octubre de 2025. El compromiso fue rubricado en agosto pasado por el gerente de Marketing, Leandro Petersen, y por el jefe de Relaciones Internacionales, Pablo Díaz. Hubo, en aquella ocasión, una visita de una delegación de Kerala al predio de Ezeiza que quedó documentada en las redes sociales. Días más tarde, un representante de AFA, Héctor Cabrera, viajó a la ciudad india para inspeccionar el estadio y elevar todas las necesidades de logística y seguridad para la visita de la Selección Argentina. Algo totalmente lógico teniendo en cuenta la devoción que despiertan Lionel Messi y compañía en aquellas latitudes.
Sin embargo, cuando se terminaron de firmar los papeles, la Selección Argentina ya se había comprometido a realizar una gira por Estados Unidos que incluyó un amistoso contra Venezuela, en el Hard Rock Stadium de Miami, y otro con Puerto Rico, en el Chase Stadium de Fort Lauderdale, el hogar del Inter Miami de Messi.
Por eso se pactó que el amistoso se celebrara en noviembre, en la última ventana de partidos internacionales de 2025. La idea era que se disputara después del duelo contra Angola, en Luanda, y ya se había definido a Australia como rival —pero podía ser cualquier seleccionado ubicado en los primeros 50 lugares del ranking—. Sin embargo, la AFA, en forma unilateral y sorpresiva, se bajó y solo jugó el amistoso en el país africano. ¿El motivo? Alegó una traba normativa de la FIFA que le impedía viajar desde Angola a India.
«Los equipos representativos disputarán los partidos pertinentes dentro de una ventana internacional en el territorio de la misma confederación, con la única excepción de los partidos de play-off intercontinentales. Si al menos uno de los dos partidos es amistoso, solo podrán disputarse en dos confederaciones diferentes si la distancia entre las sedes no supera un total de cinco horas de vuelo, según el horario oficial de la aerolínea, y dos husos horarios», explica el Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores de la FIFA.
Así, apoyados en ese inciso, fue como la AFA pateó el partido para más adelante. Se habló entonces de la posibilidad de cumplir con el contrato después de la Finalissima contra España, que se jugará el 27 de marzo en el estadio Lusail, el escenario de la consagración de la Scaloneta. No obstante, hace un par de semanas se supo que la Selección había acordado otro amistoso en el mismo escenario para el 31 de marzo y con Qatar como adversario.
Y eso encendió las alarmas en el gobierno de Kerala porque había trascendidos de que ese partido postergado por el que pagaron una millonada recién se jugaría en septiembre próximo. Y ellos no quieren saber nada con esa idea. No es lo pactado. En las últimas horas, de hecho, se barajó la posibilidad de que el amistoso jamás jugado y ya abonado forme parte de la fecha FIFA previa al Mundial, prevista para los primeros días de junio (del 1 al 9).
Sería una importante complicación logística para Lionel Scaloni y su cuerpo técnico a una semana y media —o menos— del inicio de la cita en Canadá, México y Estados Unidos —la competencia arranca el 11 de junio y el debut de Argentina será cinco días más tarde—. Es que los jugadores, a contramano de lo que aconsejan médicos y preparadores físicos, sumarían un viaje extenso de miles y miles de kilómetros y horas y horas de vuelo que significaría un desgaste indeseado e inoportuno.
Pero esa no es la traba principal. Es que el compromiso firmado con Kerala estipula que el amistoso no debe jugarse más allá de marzo. ¿El motivo? Habrá cambios administrativos en el gobierno de la provincia india. Es decir, el funcionario que hizo las negociaciones ya no estará en funciones. Por lo tanto, de acuerdo a lo que pudo averiguar Clarín, cualquier propuesta para mover el partido a una fecha posterior al tercer mes del año no es aceptable.
Se trata de una excelente noticia para Scaloni y su cuerpo técnico. Pero, a su vez, es el principio de un problema grande, otro, para la AFA de Chiqui Tapia. Es que, según pudo averiguar este diario, el gobierno de Kerala ya comenzó a trabajar en una demanda para solicitar una indemnización por los importantes daños causados. No solo se habla de daños financieros, sino también daños administrativos y de reputación. Claro, el partido ya había sido promocionado.
«Messi vendrá. Confirmación oficial recibida por correo oficial de que el equipo de Argentina, ganador de la Copa Mundial de Qatar, incluido Lionel Messi, llegará a Kerala para un partido amistoso en la ventana internacional de la FIFA de noviembre de 2025», había posteado en agosto de 2025 el ministro de Deportes de Kerala, V. Abdurahiman, en su cuenta oficial de Facebook.
“Este será un momento en que el nombre de Kerala resuene en voz alta en el mapa deportivo global. La visita del equipo de Argentina vigorizará la cultura deportiva de Kerala y el sector deportivo en su conjunto. Unámonos con emoción para extender una cálida y sincera bienvenida a Messi y su equipo», siguió V. Abdurahiman, que responde a Pinarayi Vijayan, el ministro principal de Kerala, cuyo mandato culmina en mayo de 2026.
De ahí la imposibilidad de que el partido se juegue más allá de la fecha FIFA de marzo. Junio será demasiado tarde. Habrá otro gobierno al mando de Kerala.
