El abogado Matías Morla asumirá la representación legal de Maximiliano Jeréz, el padre de Bastián, en la causa que investiga el choque ocurrido en la zona de La Frontera, en Pinamar, según confirmaron fuentes de su estudio a LA NACION. La designación se produjo el mismo día en que Jeréz fue notificado de su imputación por el delito de lesiones culposas.
La incorporación del letrado se da en el marco de la notificación cursada este viernes, que dejó al padre del menor alcanzado por lo dispuesto en el artículo 60 del Código Procesal Penal, lo que le garantiza el pleno ejercicio del derecho de defensa. En ese contexto, la defensa podrá participar activamente de las medidas de prueba, incluidas las pericias técnicas sobre los vehículos involucrados en el siniestro.
La trayectoria de Morla combina trabajo en tribunales, estrategia procesal en investigaciones sensibles y una fuerte visibilidad mediática, especialmente a partir de su vínculo profesional con Diego Armando Maradona en los últimos años de vida del exfutbolista.
Alcanzó notoriedad nacional al desempeñarse como asesor legal, apoderado y representante de Diego Armando Maradona en distintos frentes judiciales y comerciales. En ese rol intervino en contratos, derechos de imagen, marcas y acuerdos de explotación, además de acompañar al astro en otros conflictos legales. Esa cercanía profesional lo colocó en el centro del escenario judicial tras la muerte de Maradona, ocurrida el 25 de noviembre de 2020, y derivó en su involucramiento en algunas de las causas más sensibles surgidas a partir de ese hecho.
En particular, Morla quedó involucrado en un expediente iniciado a partir de denuncias vinculadas al manejo de derechos comerciales y marcas asociadas al exfutbolista. En la causa intervienen como querellantes Jana Maradona —representada por los abogados Félix Linfante y Marcel D’Angelo— y Diego Armando y Diego Fernando Maradona, otros dos hijos del Diez. En una primera etapa del proceso, Morla y los demás imputados habían sido sobreseídos, pero esa decisión fue apelada y posteriormente revertida.
Durante su declaración indagatoria, realizada en abril pasado ante la jueza en lo criminal y correccional Rita Acosta, Morla —representado entonces por los abogados Mauricio D’Alessandro y Rafael Cúneo Libarona— presentó un extenso descargo para explicar la cesión de la denominada “marca Maradona” a las hermanas del exfutbolista. Su defensa sostuvo que esa transferencia respondió a un pedido expreso de Maradona, que no implicó beneficio económico para el abogado y que se encontraba debidamente documentada.
Meses después, a fines de diciembre, el abogado y su cuñado, Maximiliano Pomargo, fueron procesados como coautores del delito de defraudación por administración fraudulenta, mientras que las hermanas de Maradona quedaron imputadas como partícipes necesarias.
El procesamiento fue confirmado por la Cámara, que rechazó los planteos defensivos y sostuvo que no podía suplirse la falta de un testamento válido a partir de supuestos encargos verbales atribuidos al exjugador, al considerar que esa interpretación colisionaba con los principios del derecho sucesorio.
